Me doy cuenta que estás viniendo porque el metal a mi alrededor empieza a oxidarse, y la madera, a pudrirse. Arriba, en el cielo,...

Me doy cuenta que estás viniendo
porque el metal a mi alrededor
empieza a oxidarse,
y la madera, a pudrirse.


Arriba, en el cielo,
las nubes se oscurecen
y abajo, en la tele,
arranca un discurso de Macri.


Cuando llegás, y te abrazo,
me agarra mucho frío,
empiezo a enfermarme
y se corta la luz.


Se sabe que las parejas se separan
cuando les deseas buena suerte,
y que en Atención al Suicida
te tienen mucho miedo.


Sos tan yeta
que ya es casi ilegal,
y lo peor de todo
es que sos una muy buena persona-


Levanta la voz, primero luego grita y llora. Indignado entiende, que todos lo ignoran. Ensucia con barro su hermoso vestido, y ro...

Levanta la voz, primero
luego grita y llora.
Indignado entiende,
que todos lo ignoran.
Ensucia con barro su hermoso vestido,
y rompe sus trenzas con moños rosados,
nadie sabe aún cuánto los odia
por las leyes absurdas que han inventado.
Mira a Florencia con fúnebre pena,
arrastrada la llevan sus padres.
Un húmedo beso en los labios le queda
Ya todos lo saben...
Salen volando los zapatos de Sofía,
la dulce Sofía que piensa en Florencia,
deseando llamarse Matías...
Pequeña alma que miras la vida,
desde los ojos de vidrio de un cuerpo indeseado,
triste estás por el pequeño Matías
que en ti, dulce Sofía, el destino ha encerrado.

Texto que escribí a los 12 años. 


Imagen: Alicex.com

Era un monstruito -diminuto y adorable- pero un monstruo al fin y al cabo.  Vos lo supiste desde un primer momento, y sin embarg...


Era un monstruito
-diminuto y adorable-
pero un monstruo
al fin y al cabo. 
Vos lo supiste desde un primer momento,
y sin embargo
lo abrigaste en invierno
y le diste helado, 
en verano. 
Y acá estás...
no esperando que niegue
su monstruosidad,
sino que se demore 
un poco más,
antes de irse 
a destruir
sus primeros edificios, 
y te deje,
para siempre,
atrás.

Yo solito me metí en la boca del lobo. Fui a ver qué onda con la misma ingenuidad de cualquier boludo. Y sólo estando ahí ...


Yo solito me metí
en la boca del lobo.
Fui a ver qué onda
con la misma ingenuidad
de cualquier boludo.
Y sólo estando ahí
me puse a pensar
que los lobos
no leen a Marx
ni a Simone de Beauvoir,
y que sólo comen verduras
cuando las encuentran
por accidente
escarbando
en el delicioso vientre
de una víctima
todavía tibia.

Convivir con los lobos
o convertirse en uno
son los desafíos;
Ser la cena
es lo más sencillo.










Que te hablen, Que te deseen, Que te correspondan. Que te ganen, Que te conserven, Que te respondan. Que te gusten, Que te ...

Que te hablen,
Que te deseen,
Que te correspondan.
Que te ganen,
Que te conserven,
Que te respondan.

Que te gusten,
Que te encanten,
Que te enloquezcan.
Que te asusten,
Que te calmen,
Que te diviertan.

Que te miren,
Que te recuerden,
Que te canten,
Que te inspiren,
Que te dibujen,
Que te extrañen.

Que te abracen,
Que te cuiden,
Que te amparen,
Que te suelten,
Que te despidan,
Y te llamen.

Que te pierdan,
Que te busquen
Y te hallen,
Y te sujeten
Y prometan
no volver a soltarte.

Que te lloren,
Que te sufran,
Que te lamenten,
Que te imploren,
Que resurjan,
Que regresen.

Que te desvistan,
Que te revuelquen,
Que te coman.
Que te insistan,
Que no se te resistan,
Que te antepongan.

Que te sueñen,
Que te interpreten,
Y te llamen,
Que te busquen,
Que te encuentren
Y te amen.

Y que me sueltes.
Y que me olvides.
Y te alejes.




Anduve ocupado, muy ocupado. Conseguí un laburito de jornada completa. Arquitecto y albañil de mis propios infiernos mental...


Anduve ocupado,
muy ocupado.
Conseguí un laburito
de jornada completa.
Arquitecto y albañil
de mis propios
infiernos
mentales.
Diseñé los castigos.
Construí unos complejos
complejísimos
mecanismos de tortura.
Me metí adentro
y me quedé afuera.
Presioné los botones
y pedí auxilio.
Sonreí con sadismo
y lloré de miedo.
Me transformé
Me dividí
Me mudé
a dos domicilios
Uno legal,
y el otro,
psicológico.
Juez y acusado,
verdugo
y
condenado
Perpetua, por hijo de puta.
Soy inocente, por favor.


Y de golpe...
ME CANSÉ.
Busqué a mi cerebro,
Lo agarré por la corbata
Y le dije:

Renuncio.   

[Foto: piccsy.com]

No te abracé lo suficientemente fuerte. Quise ser espontáneo, y no practiqué el abrazo. La puta que me parió, mirá si te voy a abrazar as...

No te abracé lo suficientemente fuerte.
Quise ser espontáneo, y no practiqué el abrazo.
La puta que me parió,
mirá si te voy a abrazar así!
Qué abrazo más feo, por Dió'...!
Que alguien me pegue, por favor.
Tengo $20 en la billetera.

Y si por lo menos,
después de ese abrazo vomitivo
me hubiera quedado callado...
Pero no
tuve que intentar decir algo interesante...
Vos estabas llena de poesía, y yo quería decir algo interesante...
Re inteligente.

Encontré $20 más, ¿alguien me pega?

Tendría que haberte dado un abrazo que nos duela,
que nos marque,
que nos recuerde por días y días
que nos volvimos a ver,
que nos abrazamos
y que fue un abrazo como la gente.

Tendría que haber ensayado el abrazo.
Tendría que haberte sostenido más tiempo.
Me tendría que haber chupado un huevo
el saber
que atrás mío se iban amontonando personas para saludarte y felicitarte.
Tendría que haberme robado más de tu tiempo para mí.

Quería decirte que me hizo inmensamente feliz verte alcanzar uno de tus sueños,
ese grado de progreso en tus objetivos de vida, de tus pasiones...
Quería decirte que vi cómo te miraban las chicas
-chicas muy lindas, por cierto-
y que vi sus caras
sonrientes y enternecidas
por los bellísimos poemas que nos regalaste.
Me divertí mucho imaginando que entre ellas
estaba tu tan buscada musa inspiradora.

Quería decirte que extraño tomar un café con vos a las cuatro de la mañana,
que me llenes la ropa de olor a puchos,
que nos comuniquemos con señales
-como poner la corbata en el picaporte,
dejar la música sonando despacito,
los carteles con dibujos en la heladera-,
y los días de limpieza general.

Quería decirte que te extraño bocha,
y que hoy, después de volver a verte,
me di cuenta
que siempre vas a contar conmigo.

Re pretensioso el pibe.
Quería dar un alto discurso
con un abrazo de mierda.
Re bien.




























[Foto: Listcrown]

No te rías. Por favor, no te rías. Lo digo tan en serio que me desespera ese gesto de improvisada timidez que resulta de una sonrisa y ...


No te rías. Por favor, no te rías.
Lo digo tan en serio que me desespera ese gesto de improvisada timidez que resulta de una sonrisa y una bajada de párpados.
Para vos es solo una linda frase, una reminiscencia a alguna película cursi y a alguna novela pelotuda, pero para mí es la agobiante realidad de saber que te amo, y que si hacés algo, cualquier cosa, me voy a quedar mirándote, porque me va a parecer que solo vos podés flashearme haciendo eso, que seguramente es cualquier cosa, pero solo a vos te sale tan bien esa gilada. 
Ya sé que mientras le sirvo caviar a tu autoestima sacrifico las migajas de pan con las que tiene que sobrevivir la mía, pero llega un punto en donde se vuelve insoportable ser tan obvio, tan predecible, tan transparente que nada queda propio, todo es evidente y público, y las reservas se vuelven mínimas y absurdas. 
Sería muy triste que todo esta lucha interna termine ganando lo que cualquier chamuyo mediocre… Qué horrible malentendido…
Así que por favor, no te rías.






























[Foto: http://goo.gl/ZOSJvC]

Vos, que estás a una mirada de distancia Vos, que le hablás a mi silencio, Vos, que te contestás con mi apatía inverosímil, Vo...


Vos, que estás a una mirada de distancia
Vos, que le hablás a mi silencio,
Vos, que te contestás con mi apatía inverosímil,
Vos, que rogás por un abrazo
porque tenés frío
y en el lecho de la noche
y ante tanto invierno y tanta oscuridad
le preguntás a la vida
dónde estará la persona que ayer te dijo
“Te amo”,
porque el cuerpo sentado en el suelo frente a vos 
fue devorado por una misteriosa quietud psico-física, 
y no pueden ser la misma persona, 
porque sólo una de ellas puede ser una persona; 
la otra sólo debe ser un cuerpo, 
¿y cómo un cuerpo puede ser una persona 
estando sentado 
en el frío lecho de la noche
ante tanto invierno y tanta oscuridad...?
Y sin embargo...
dentro de ese silencio,
atrapado entre los amurallados límites del orgullo,
él gritaba tu nombre,
y también él rogaba por un abrazo,
un ruego que moría joven sin poder llegar a la garganta.
Y decía que todos los besos y abrazos ya eran tuyos,
que te podías servir cuando quisieras.
Que estaba todo bien.
Que no había problema.

Vos que estás a una mirada de distancia,
sos lo único que quiero
cuando no soy capaz de admitir
que tengo miedo de perderte.

Tomó un clavo; Uno grande, firme y, sobretodo,  oxidado, Y lo apoyó sobre la uña del pulgar de su pie izquierdo. Y se dio un fuer...

Tomó un clavo;
Uno grande, firme y,
sobretodo, 
oxidado,
Y lo apoyó sobre la uña del pulgar de su pie izquierdo.
Y se dio un fuerte martillazo…

Entre el dolor, las lágrimas y la sangre,
Miró al clavo y le dijo:
—¿Cómo pudiste ser tan cruel?


Y se sacó una selfie. 




[Foto: http://goo.gl/UmgRZ3]

El pelo negro, enrrulado, largo... La ropa, también negra, y los ojos claros, verdes, muy claros. Le quedan bien, creo. Le combinan con e...

El pelo negro, enrrulado, largo...
La ropa, también negra, y los ojos claros, verdes, muy claros.
Le quedan bien, creo.
Le combinan con el pelo negro, enrulado y largo,
y con la ropa, también negra.
La bufanda roja, alrededor del cuello,
y muy cerca,
unos dedos con unos brillos metálicos,
y ahí, al lado nomás,
una bocanada de humo...
. .  . y mucho silencio .    .       .





































[Fotografía: http://goo.gl/jSkogm]

Te escribo porque hace tiempo que no te escribo.  Te escribo porque tengo ganas de escribirte y hace tiempo que no las tenía. Te escribo por...

Te escribo porque hace tiempo que no te escribo. 
Te escribo porque tengo ganas de escribirte y hace tiempo que no las tenía.
Te escribo porque quiero escribir. 
Porque te quiero, te escribo.
Porque me gusta escribir-te. 
Porque me gusta hacerte texto, 
despedazarte en letras, 
desarmarte en coherencia y cohesión, 
desglosar tu elocuencia y tu demencia, 
decantarte en ortografía y puntuación. 
Me gusta volverte tinta 
y volcarte sobre lo virgen,
lo mudo, 
lo vacío;
reducirte a algo que sólo sos vos cuando lo leo,
y que puede esperarme en cualquier lugar,
en cualquier momento, 
de cualquier manera que logre reunir 
los múltiples pequeños códigos 
que te hacen inspiración para el que te extraña 
y que busca 
ingenuo 
el modo de guardarte en un cuaderno
y memorizarte para tenerte al alcance de un recuerdo.
Porque te escribo,

te leo. 
Porque te leo, 
te recuerdo. 
Porque te recuerdo, 
te escribo.





























[Foto: Aaron Burden- https://goo.gl/kFa5di]

Que sigas sonriendo,  que sigas divirtiendo, que sigas curando con ese humor de carcajadas contagiosas… Que sigas siendo capaz de des...

Que sigas sonriendo, 
que sigas divirtiendo,
que sigas curando con ese humor de carcajadas contagiosas…
Que sigas siendo capaz de desenojarte a velocidades olímpicas,
que sigas siendo tan inmune a rencores, tristezas 
y otros sentimientos antidigestivos.
Que sigas haciendo los mates amargos más dulces del mundo.
Que sigas copypasteando en los demás ese amor por los animales.
Que seas feliz, que sigas siendo feliz, que sigas.
Que seas feliz, que busques esa cosa que supuestamente todos buscamos.
Que no te conformes con esquivar tus miedos, 
o con caerle bien a la gente, 
o con que te acepten. 
Que encuentres algo que te dé esas insoportables ganas de vivir, 
de salir por la ventana, 
de gritar que amás hacer lo que hacés, 
y que te den las pilas para correr, saltar, bailar 
o revolear los brazos y piernas en el pogo de un reci de black metal; 
o lo que se te ocurra.
Que sigas siendo feliz, si ya lo sos, 
y que si mi distancia ayudó en algo, 
que no sea en vano, por favor, 
que me costó un ojo de la cara. 
Y que mis aciertos y desaciertos 
te hayan dejado una idea más clara de qué querés en la vida.
Y que sigas; en el peor de los casos. Que sigas.
Porque sí, todavía me importa. 
Es uno de los impuestos que se garpan por ser medio pelotudo. 
Pero no me quejo, me parece bien, 
porque con estas políticas 
la vida
nos incentiva a no estancarnos, 
a que superemos los dramas, 
a que continuemos… 
a que sigamos…


...Y si no es mucho pedir, 
que me recuerdes. 
Capaz sea demasiada exquisitez
pedir que sea con cariño, 
así que sólo pido memoria, 
y con una o dos veces por año me conformo. 

Dónde estarás, amor? Tal vez en algunas tierras lejanas de este mundo? O tal vez a la vuelta de la esquina? Tal vez en esta misma...



Dónde estarás, amor?
Tal vez en algunas tierras lejanas de este mundo?
O tal vez a la vuelta de la esquina?
Tal vez en esta misma,
O en la otra vida?
Habré de conocerte,
O ya te habré conocido?
Si ya lo hice, supongo que habrás sufrido,
Te habré lastimado y habrás huido
Cuánto lo siento!
Por dónde andarás, amor?
Daría cualquier cosa por encontrarte,
Los poemas aún por escribirte,
Las canciones por cantarte,
Los Te Amo por repetirte
Y la agonía de esperarte.
Te llevaría el desayuno a la cama
Y recordaría tu cumpleaños
Y organizaría una serenata para cada aniversario,
Que espero a tu lado sean muchos.
Le hablaría al mundo entero sobre tu belleza
Y haría que fueras la cura para mi tristeza,
Vos de entre todo ese tumulto.
Haría eso y otras mil quinientas cosas
Si tan sólo lo pidieras,
Todo a cambio de tu mera existencia.

Seas quien seas,
Estés donde estés,
Ruego que estés bien.

Hasta pronto.


Hay un momento en que el centro de gravedad de mi mundo  se corre hacia mi cama, hacia mi almohada,  y todo se pone muy pesado.  No s...

Hay un momento en que el centro de gravedad de mi mundo 
se corre hacia mi cama, hacia mi almohada, 
y todo se pone muy pesado. 
No sé qué onda, pero en ese momento casi cualquier movimiento
es absurdamente difícil. 
Casi lo único que me deja hacer este extraño fenómeno 
es levantar el celu.
Y voy viendo, 
como un idiota, 
si estás en línea,
si hace mucho que te conectaste,
o si, 
por esas putas casualidades de la vida, 
me choco con ese maravilloso:
“Escribiendo…” 
Pero no... 
Eventualmente, 
accidentalmente,
desgraciadamente, 
voy recibiendo una serie de otros mensajes, 
de otras personas y por otros motivos, 
que van sepultando cada vez más hondo
 la última conversación con vos.
Y a la noche,
cuando pareciera que todo va a sucumbir 
bajo el tremendo peso que tan repentinamente cobró la vida,
la esperanza todavía le da la orden 
a alguno de mis pulgares 
para que se arrastre sobre la pantalla, 
hacia abajo,
hacia el pasado; 
y con vocación arqueológica
desentierre un par de memorias…
Porque leer las palabras que ideó tu cerebro,
y que teclearon tus dedos, 
y ver la foto que acompaña esta miserable forma de paradero,
es suficiente para revivir algunos de mis recuerdos más felices 
y dormir con la fe
de que mi subconciente 
me regale un sueño, 
una onírica realidad paralela, 
en donde todavía podamos pasar
un rato juntos. 
... Y ese momento sos vos.